Ikebana Sanguetsu

El Ikebana es una de las muchas expresiones artísticas desarrollada a través de los siglos por los japoneses, bajo la influencia del budismo Zen, que lleva al practicante a la armonía interior. Se consigue esa armonía por medio de la continua interacción con las plantas, que van siendo resaltadas por medio de una composición floral, se aprecia su forma se verifica como crecieron y absorbieron la luz solar, se siente su fuerza o su delicadeza, se puede percibir si corresponde a la singularidad de cada rama o flor. Esa continua interacción con la flor, resulta en el aflorar y en el desenvolvimiento de la sensibilidad. Así considerada el “Arte de Ikebana”, es además una forma de meditación.

Iniciarse en este estudio es asumir un camino de autoconocimiento. Mokiti Okada encontró en este arte la unión entre el ser humano y su esencia. Acostumbraba a decir “Es de extrema urgencia elevar el espíritu de las personas a través de la belleza”.

Las flores despiertan sensibilidad, celebran la unión entre la Naturaleza el hombre y Dios. Para eso fue creada la Escuela Sanguetsu, porque a través de este arte lo vemos como un medio para entrar en nuestra verdad interior, “las manos trabajan junto con el corazón”. Lo bello para el Maestro no sólo era un deleite para los ojos, sino para la plenitud del ser humano.

Vivencia Otoño 2012