Experiencia con el Sonen

Cuidar del prójimo

A pesar de seguir obedientemente  todas las orientaciones para superar su purificación, Luce no conseguía ver resultados. Cuando colocó en primer lugar la misión de cuidar a los jóvenes, su vida se transformó.

“Cuando acompañamos la vida de alguien, unimos nuestros antepasados a Dios y nos aproximamos al Paraíso”

Hace aproximadamente 13 años comencé a sentir fuertes dolores menstruales. Los exámenes constataron Fibromas Uterinos. El ginecólogo indicó cirugía y debido a la localización de los miomas, sería necesario que retirasen el útero. Salí de la consulta llorando, porque mi sueño de ser madre se estaba desmoronando.

Decidí no hacerme la cirugía. A cada año, consultaba a otros médicos con la esperanza de oír algo diferente, pero siempre era lo mismo: cirugía.

Comencé a entender que ésta también era una purificación de mis antepasados, pues mi madre y mi tía también tenían mioma y mi hermana tiene endometriosis. La orientación sobre el Sonen de Gratitud y de Encaminamiento fue fundamental para que yo entendiera que muchos antepasados podrían ser purificados y salvados por medio de esta purificación.

Comuniqué mi purificación a todos los ministros que pasaron por el Johrei Center Vila Mariana y recibí valiosas orientaciones, que me fueron formando y educando como instrumento de Meishu Sama.

Entretanto, en 2009, la purificación se intensificó: el volumen del útero estaba dos veces mayor que el tamaño normal, o sea: en todos esos años los miomas no pararon de crecer. Comencé a tener una leve anemia, como consecuencia del sangrado intenso y, para completar, el examen Papanicolaou presentó alteraciones.

El ministro me orientó a recibir Johrei diariamente, empezar a consumir alimentos orgánicos e intentar convivir con esta purificación con gratitud, pues a través de ella podría encaminar el sufrimiento de mis antepasados. Obedecí y comencé a prepararme para tomar una decisión sobre una intervención quirúrgica. Fui hasta el Altar y comuniqué a Meishu Sama que yo estaba entregando esta decisión en sus manos y que si en el próximo examen los miomas  disminuían, ni que fuera un milímetro, yo entendería que no sería necesario hacer la cirugía.

Así, al inicio del año 2010, busqué una nutricionista para aprender a alimentarme de acuerdo con la filosofía de Meishu Sama. Otro paso importante fue tener el permiso de ser acompañada por una ginecóloga de la Institución, que entendía mis dudas relacionadas con mi purificación. Ella me dijo que la alimentación y el Johrei actuarían tanto en la anemia como en los otros problemas que aparecieron en el examen.

Grandes sorpresas ocurrieron en este período: entré en el Programa de Formación Johven III y recibí la misión de ser asistente del sector. Además, dedicaba como responsable de jóvenes y de Sorei Saishi. Sentía la presencia de Meishu Sama en cada una de esas situaciones.

En Johven III aprendí a no huir ni a temer de las purificaciones, ya que ellas son parte de nuestra formación. Fui orientada a no preocuparme y focalizarme en el acompañamiento de los jóvenes de mi unidad.

En los perfeccionamientos para responsables de jóvenes vine a tener mejor comprensión sobre cómo formar personas que tuviesen el deseo de servir, que estuviesen alineados con Meishu Sama en la salvación de las personas; que creyesen en sus sueños y que contagiasen nuestro Johrei Center con alegría y entusiasmo. Aprendí a reflexionar sobre mi postura como líder.

En las orientaciones con el ministro, aprendí a alinear mi Sonen de Encaminamiento para la salvación de los antepasados que manifestaban su sufrimiento a través de mí. Cuando recibía Johrei o cuando comenzaba una dedicación, los invitaba a todos. Les comunicaba que ya habían sido perdonados y que podrían servir a Dios en el Mundo Espiritual. Vi mi miedo y mi preocupación transformarse en gratitud. Todas las veces que recibí Johrei con el ministro tuve fiebre muy alta, llegaba a mi casa con escalofríos, encaminaba y pensaba: “Gracias a Dios”. Realizaba mi donativo de Gratitud por la oportunidad de recibir Johrei junto con mis antepasados.

Mi deseo de servir se tornaba cada vez más fuerte. Espontáneamente, los jóvenes me buscaban para conversar y dedicar. Tuve el permiso de preparar la persona que asumiría la dedicación como responsable de jóvenes del Johrei Center. En aquella ocasión, ella estaba con problemas con su hermano. Yo le dije que estuviera tranquila, que me comprometería a acompañarla. Llamé a mi madre y mis hermanos y les dije: “¿Ustedes se acuerdan cuando purificamos con nuestro hermano menor? ¡Ahora entiendo que fuimos formados y educados para ser útiles! Hay una persona sufriendo y tenemos que participar.” Todos colocaron el nombre de este joven en la lista de las cinco personas que recibirían nuestras oraciones diariamente.

Al final del mes de diciembre, nuevamente me hice los exámenes: el Papanicolaou estaba normal y la ecografía mostraba una disminución del volumen del útero. La doctora encontró que la alteración fue pequeña, pero para mí eso fue suficiente para entender que mis antepasados estaban siendo salvados. Luego de 13 años, fue la primera vez que no fue constatado un aumento del volumen de mi útero. Otro punto importante es que el examen que determinaría la necesidad de cirugía también salió normal.

Mi alegría fue aún mayor cuando el hermano de la responsable de jóvenes fue otorgado ahora en febrero junto con sus sobrinas: era como si todos nuestros antepasados estuvieran diciéndonos: “El Paraíso está aquí”.

Aprendí que, cuando acompañamos la vida de alguien, unimos nuestros antepasados a Dios y, ¡Nos aproximamos del Paraíso!

Agradezco a Dios y a Meishu Sama por utilizarme como su instrumento en la salvación de personas; a los ministros, por la educación y la formación religiosa, y a todos los misioneros que comparten Sonen, sueños y perseverancia.

Luce Elena Diogo

Región: Sao Paulo Capital

Johrei Center: Vila Mariana (Sao Paulo, SP)

Edad: 38 años

Profesión: Profesora

Tiempo de miembro: 27 años

Fecha del relato: marzo 2011

Deje un Comentario

Su e-mail no sera publicado. Required fields are marked *

*